Es la primera vez que escribo sobre nosotros los
hombres... hombres que siempre nos caracterizamos
por ser el sexo fuerte, aùnque muchas veces
caemos por debilidad....
Un día, mi hermana lloraba en su
habitación... Con mucha nostalgia,
observe que mi padre se le acerco...
y le preguntó el motivo de su tristeza...
los escuché hablando por horas,
pero hubo una frase tan
especial que dijo mi padre esa tarde, que hasta el día
de hoy, 8 años más tarde..., la recuerdo cada
mañana y me llena de fuerza...
Mi padre acariciandole el rostro, le dijo:
"Hija mía, enamorate de un Gran Hombre
y no volveras a llorar"...
Me pregunte tantas veces, cuál era la fórmula exacta
para llegar a ser ese gran hombre y no dejarme vencer
por las pequeñeces... Conforme pasan
los años... descubrimos que si tan solo
todos los hombres lucharamos por
ser grandes de espíritu, grandes de
alma y grandes de corazón... el mundo sería
completamente distinto!
Aprendí que un: Gran Hombre no es
aquel que compra todo lo que desea,
pues habemos tantos que hemos
comprado hasta el cariño y el respeto
de quienes nos rodean...
Mi padre le decia:
No busques a un hombre que solo hable de sí
mismo, sin preocuparse por tí...Ni a aquel que se pase
las horas alagando sus propios logros...
No te aferres a un hombre que te critique y te diga lo
mal que te ves... o lo mucho que deberías cambiar...
Para que quieres a un hombre que te abandonará
si no cambias, por un
cabello más claro?,
Por unos ojos de otro color?
O por un cuerpo más esbelto?...
si no supo admirar la verdadera belleza que hay en tí?
Cuantas veces me dejé llevar por la superficialidad de
las cosas..., haciendo a un lado a quienes realmente
me entregaban su sinceridad e integridad...
Me costo trabajo comprender que: